Por este motivo, la FIA establece rigurosos estándares de resistencia para los dispositivos de seguridad pasiva, entre ellos la “Roll Over Protection Structure” (ROPS), también denominada “roll-cage” o “safety cage” (en español, jaula de seguridad). Esta estructura, diseñada para proteger el habitáculo en caso de vuelco o impacto, debe superar estrictas pruebas de conformidad para que el fabricante obtenga la homologación necesaria para competir con sus vehículos. Gracias a los continuos avances tecnológicos, en la actualidad el diseño y la certificación de las roll-cage se benefician de herramientas avanzadas de simulación, lo que reduce la necesidad de realizar ensayos destructivos y permite optimizar los componentes de forma aún más eficaz.
De hecho, la FIA permite a los fabricantes realizar la certificación de resistencia de la roll-cage tanto mediante ensayos físicos como mediante simulaciones por elementos finitos, siempre que estas últimas sean realizadas por empresas cuya idoneidad haya sido certificada por la propia FIA.

