En todos los sectores se observa un proceso continuo de miniaturización de los productos, impulsado por un mercado que demanda sistemas más compactos, ligeros y ergonómicos, con un mayor número de funciones.
La necesidad de fabricar placas electrónicas cada vez más compactas obliga al diseñador a gestionar volúmenes cada vez más pequeños, lo que conlleva un aumento de la densidad de componentes y de la potencia térmica que debe disiparse.
En este artículo presentamos los principales desafíos relacionados con la gestión térmica del calor en los sistemas electrónicos y cómo el uso de sistemas integrados que permiten el intercambio de información entre los softwares ECAD, MCAD y CFD ayuda a las empresas a agilizar el flujo de trabajo y a desarrollar mejores productos.








