Con este término se hace referencia a la transformación de una geometría “real”, normalmente construida con un CAD 3D, en una geometría “ideal” que permita la modelización FEM con elementos 2D (placas y shells), 1D (vigas, muelle-amortiguador) o 0D (masas e inercias). En este artículo hablamos de la extracción de la superficie media de un cuerpo sólido de pequeño espesor, para su posterior modelización con elementos shell.
Es muy habitual tener que verificar estructuras realizadas mediante chapas ensambladas por soldadura o mediante uniones atornilladas. En la mayoría de los casos, el uso del mesher automático de tetraedros da lugar a la generación de modelos extremadamente pesados, cuya precisión, además, puede ser cuestionable.
El uso de una modelización con elementos shell ofrece las siguientes ventajas frente a los tetraedros:
- Permite contener el número de nodos y elementos, generando modelos más ligeros que se ejecutan más rápidamente y son más sencillos de gestionar y archivar.
- El elemento shell permite una modelización paramétrica, ofreciendo la posibilidad de optimizar la estructura modificando fácilmente los espesores de las chapas y volviendo a ejecutar los análisis, sin tener que recurrir cada vez al modelo CAD.
El primer paso para construir un modelo FEM con elementos shell consiste en transformar la geometría CAD 3D en un conjunto de superficies 2D sobre las que crear la malla. Esta operación se denomina extracción de las superficies medias (o planos medios), en inglés Mid-Surfacing.