Otro enfoque habitual consiste en utilizar sistemas tradicionales de visualización remota, como «Escritorio remoto», el clásico «VNC» y soluciones similares. De este modo, los datos se posprocesan directamente en un nodo del sistema HPC equipado con una tarjeta gráfica 3D y una licencia del software de visualización.
Aunque este sistema funciona, se producen retrasos y latencias entre el momento en que el usuario ejecuta un comando 3D (desplazamiento, zoom o rotación) y su visualización en pantalla. Cuando el usuario ejecuta un comando, este debe llegar al servidor para que se procese; a continuación, el sistema de visualización remota transfiere paquetes de gráficos 2D a través de la red. Incluso utilizando técnicas de compresión de imágenes, la red sigue representando un cuello de botella. Además, este enfoque requiere prácticamente una relación 1:1 entre los usuarios remotos y los nodos equipados con tarjeta gráfica, lo que incrementa el coste del sistema HPC.
Por un lado, el acceso a sistemas HPC y la disponibilidad de herramientas de análisis bajo demanda a través de la nube permiten disponer de una capacidad de cálculo impensable hace tan solo unos años. Por otro, las arquitecturas de TI tradicionales no están diseñadas para gestionar el volumen de datos que generan las simulaciones CAE actuales. Por tanto, es necesario adoptar un nuevo enfoque para el posprocesamiento de los resultados.