En esta diapositiva intentaré resumir, a grandes rasgos, el enfoque modal.
Bajo la hipótesis de comportamiento lineal del sistema, es posible transformar sus ecuaciones mediante un cambio de base. En particular, se utiliza el espacio vectorial generado por los autovectores del sistema. Para profundizar en este tema, os remito a los seminarios sobre análisis modal y análisis de respuesta en frecuencia.
En pocas palabras, sustituyendo la variable U por ξ y premultiplicando todos los términos por la matriz traspuesta de la matriz de cambio de base, es posible desacoplar el sistema de ecuaciones y reducir, además, su número al de las coordenadas modales seleccionadas.
Asimismo, bajo la hipótesis de amortiguamiento viscoso, la ecuación puede expresarse de esta forma.
A partir de aquí, la integración temporal se realiza mediante el algoritmo de Newmark-Beta, pero con un coste computacional considerablemente inferior al del modelo original.
Una vez obtenidas las incógnitas ξi para cada instante temporal, las coordenadas modales se reproyectan en el espacio euclídeo mediante un simple producto fila por columna. A partir de los desplazamientos, se calculan posteriormente las tensiones y los demás resultados.
Este procedimiento es el que se lleva a cabo en la SOL 112 de Nastran.
Al igual que ocurre en el análisis de respuesta en frecuencia, los resultados están fuertemente condicionados por la selección de los autovectores. Una base modal inadecuada podría no ser capaz de representar correctamente el comportamiento transitorio.
Si la base modal está truncada a una determinada frecuencia, el modelo no podrá representar las oscilaciones de frecuencia superior a dicho límite.